Siempre creí que Pink Floyd era un grupo sobre-dimensionado, que se había creado una leyenda a partir de ciertas innovaciones musicales, algunas letras movedoras y una gran legión de fans que más parecían una secta. Quizá por eso nunca me interesó mucho. Nunca, a pesar de tenerlos a la mano, compré un disco de ellos.
Me molestaban las referencias, las personas que lo escuchaban. En realidad una tontería de mi parte. Recién hace unas semanas un amigo me prestó este disco. Había escuchado canciones sueltas del Dark Side..., pero nunca completo y bueno hay una gran diferencia. Una obra maestra en realidad. Lo mejor: fácil, sin muchos aspavientos, directo y con una canción hermosísima: Us and them.
Ellos dicen que el disco trata de la locura, yo agregaría que se trata de la locura de la cotidianidad. Ahí está el tiempo y sus relojes, el dinero y sus cajas registradoras. Todo el agobio convertido en música. Y una voz que que aúlla detrás. Un canto a la (post) modernidad, un canto nostálgico a veces.
El The Dark Side of the Moon vendió no-sé-cuántas mil copias y se convirtió en el disco más vendido de los Pink Floyd. Da gusto decir algo así, por lo general la regla es contraria y lo que más se vende no necesariamente es lo mejor. Pink Floyd con este disco son una excepción.

Dato para los que gustan de ver las escenas fallidas de las series televisivas: Escríbí un texto más o menos largo sobre este disco, pero mi máquina de michi se colgó. Me gustaba más que este que he escrito. En realidad odio cuando me pasa eso, nunca una segunda vez sale mejor que la primera y menos cuando te queda la cólera. En fin...
Dato para los que vieron a Alan Parsons Project: Alan Parsons produjo este disco. O sea no sólo hizo un discazo como el Eye in the Sky sino que además se las arregló (literalmente) para hacer esto con los Pink Floyd.


















